La industria textil en México tiene una gran importancia en la economía. Emplea sobre todo a mujeres y el modelo ha permitido a México competir en el mercado internacional. Esto ha sido posible gracias a bajos salarios y nulas o mínimas reivindicaciones sindicales -condiciones laborales indignas e igualdad salarial inexistente- así como nula protección ambiental. El modelo a finales de la primera década del siglo XXI -2009- entró en crisis y requería una renovación que incluyera una competitividad responsable y un trabajo decente para los trabajadores del sector, sobre todo mujeres.
